Hace un año saltó una noticia en la prensa valenciana, que decía que los trabajadores del ayuntamiento de Moncada no podian respirar, debido a un desagradable olor a vómito. No sabían de dónde venía ese fuerte olor, que tantas molestias causa. Lo curioso es que achacan que la causa podría tener origen paranormal, ya que en ese lugar no es la primera vez que ocurren cosas extrañas. Así es que empezaron a poner incienso por los rincones, para mitigar el olor y por su función como protector de malos espíritus.
En el ayuntamiento están acostumbrados a ver cosas un tanto extrañas, por ejemplo, el ascensor que sube y baja sin que nadie le dé al botón. Trabajadoras del turno de la noche han llegado a escuchar estando solas en la planta, ruidos de cajones que se abren y se cierran, incluso pasos cerca de ellas. Pero también de día se ha llegado a escuchar un grito aterrador de mujer, y esto ha ocurrido en varias ocasiones incluso con numerosos testigos en pleno acto municipal.
También hay personas que han visto una silueta de un niño, que podría ser el hijo del conde que habitaba el lugar en otra época. Los sucesos empezaron a ser más constantes al descubrir una tumba en una de las reformas del lugar. Esto es común en muchos casos, que gracias a unas obras se han descubierto hallazgos del pasado, y se han desencadenado fenómenos paranormales.
Nadie sabe realmente lo que sucede pero lo que es cierto que el edificio del siglo XVIII tiene mucha historia y ha pasado por muchos dueños. Al principio el palacio fue residencia de verano del conde de Ratova y su familia, también llegó a ser hospital en la postguerra e incluso en los años sesenta, albergó una comunidad de frailes combonianos.
También se sabe que por incomodidad de los trabajadores municipales han tenido que contactar con el grupo EPTA para intentar descubrir el por qué de los fenómenos e intentar que todo vuelva a la normalidad.
